Quise empezar la columna de hoy con esta
pregunta - ¿Y usted como leyó el tal debate? - pues me parece de la mayor
importancia para el país, que sus ciudadanos hayan tenido tanto interés en esta
especie de linchamiento moral que fallidamente, algunos pretendieron hacerle al
expresidente y Senador de la República, Álvaro Uribe Vélez. Creo que todos
quienes lo seguimos con atención , hoy tenemos un clara lectura de lo sucedido.
Ante mi imposibilidad para conocer la de los hipotéticos lectores de esta
columna, me permito presentar con mucha humildad la mía propia, desde la óptica de un ciudadano del común.
Mucho se ha dicho de las motivaciones que tuvo
el Senador del Polo Democrático, Iván Cepeda, para insistir en este despropósito,
pero lo que es claro a todas luces, es que se ha violado la Ley Quinta de 1992
al permitir que un congresista le haga un debate de control político a
otro. Por ahí ya empezamos mal y como
reza vox populi, lo que mal comienza, mal acaba. No puede pasarse por alto el hecho que el Senador Iván Cepeda, de
muestras claras de desprecio por la ley, pues es precisamente su condición de
legislador la que le impone la perentoria obligación de dar ejemplo en este
sentido. Esta actuación, deja mucho que
desear sobre sus estándares éticos, los que en mi opinión son de muy escasa
estatura. Presenta el Senador citante un discurso nacido del odio personal que
de entrada, le quita toda la credibilidad que le pretendieron dar a este
sainete, pues no hay en sus acusaciones nada nuevo y nada que no haya sido
ampliamente investigado, con el agravante de que el Senador citado siempre ha
salido indemne de toda esta sarta de patrañas.
Deja pues a ojo de buen cubero, que además del odio personal, al señor
Cepeda le asiste un afán de protagonismo y una enfermiza obsesión por la
persona de Álvaro Uribe Vélez.
En el transcurso del tal debate, vimos desfilar
cínicas intervenciones, como la del Senador Horacio Serpa, en la que palabras más,
palabras menos, acusa al Senador citado de haber sido complaciente con el narcotráfico. El chiste se cuenta solo. El ministro de
gobierno de un Presidente al que los Estados Unidos de América le retiro la
Visa por sus nexos con el cartel de Cali, el escudero que fue acusado por un compañero
de faena de haber transportado cajas de
dineros calientes para comprar votos, haciéndole estas imputaciones al
Presidente que más resultados obtuvo en la lucha contra la delincuencia, el
terrorismo y el narcotráfico. Comprendo su risa burlona respetado lector. Otras intervenciones estuvieron cargadas de una
teatralidad rayana en el patetismo, como la de la Senadora Claudia López, quien
cree que espetar bramidos (parafraseando al Senador José Obdulio Gaviria), va a
convertir en verdades su colección de suposiciones sin fundamento. Otro punto a resaltar fue la manipulación del
equilibrio en las intervenciones para favorecer a los congresistas de la Unidad
Nacional, en desmedro de la bancada de oposición, es decir, de Centro Democrático,
que hiciera el Senador Jimmy Chamorro, quien dicho sea de paso, teniendo rabo
de paja se arrimó mucho a la candela y de acuerdo a las acusaciones que hizo el
expresidente Senador, tendrá mucho que explicarle al país. Hasta este punto
concluimos que mucho de tendencioso, algo de fantasioso y poco de sustancioso
tuvo este fallido debate. De extrema gravedad eso sí, el reconocimiento
que hizo el Senador Antonio Navarro Wolf, de los inocultables vínculos de la Unión
Patriótica con la narcoterrorista Farc. Me pregunto si lo van a seguir negando.
La intervención del Senador citado y de los
congresistas de la bancada de su partido, le ilustró con mucha altura, argumentación
y firmeza al Senador citante y a sus co-pandilleros, el significado pleno de la
coloquial sentencia “ir por lana y salir trasquilado”. Si en el Congreso de la Republica se estaba
haciendo paisaje la mediocridad, la holgazanería y la mentira, la presencia del
expresidente Uribe y su disciplinada, trabajadora y brillante bancada en esta corporación,
ocasionará que los congresistas de esta legislatura tengan que esforzarse mucho
para dar la talla que requiere el país o pasarán a la historia como un mero medio de
contraste. Como nota hilarante pero verídica,
queda la certera frase del Senador Jorge Robledo, quien asegura que sin el
apoyo de Uribe, Juan Manuel Santos no hubiera sido capaz ni de ser alcalde de
la ciudad de hierro. Sale entonces más
fortalecido que nunca el Senador citado y quedan con demasiadas cosas para
explicarle al país, quienes en contubernio pretendieron hacer una cobarde
gavilla propia de matones de barrio. Al
Senador Cepeda le quedan dos pendientes: 1. Demostrar que tiene agenda
legislativa más allá de atacar cobardemente al expresidente y 2. Explicar de
cara a la sociedad, la presunta vinculación de su fallecido primo Francisco
Javier Ocampo Cepeda con la banda criminal de Los Rastrojos. En mi fuero interno, sé que no será capaz de
superar esos dos listones.
Rodrigo Gallo
@AlegreBengali
Ad: Cepeda, el adalid
de la moral, fue acusado por el Senador Bustamante de ser el vocero de las Farc
en el Congreso ¿Será que esto no amerita una seria investigación por parte de
las autoridades? O es que el Senador Cepeda es un intocable…
Es tan exacto este escrito, que sobra cualquier comentario!! La encerrona y el linchamiento moral al Dr Alvaro Uribe Vélez basados en un refrito ya aclarado y desvirtuado hace tiempo.
ResponderEliminarQue bueno que se haya dado ese debate por que una vez mas el pais fue testigo de la gran mentira y el odio visceral que el senador Ivan Cepeda vocero de las FARC siente por el Gran Colombiano y ya no hay ninguna duda de la obsesión que Cepeda siente por el Doctor Uribe y la poca ética de Claudia Lopez parece que quiso ser protagonista en ese debate y lo que hizo fue del peor mal gusto se comporto como una verdulera de Abastos.
ResponderEliminarNo hay duda que esa lesbi salio del barro y a pesar de que se ha superado intelectualmente aun le quedan vestigios del barro y la porquería del lodazal al cual pertenece, por que "Aunque la mona se vista de seda, mona se queda" con mucha consideración le aconsejo a Claudia López, púlase un poco mas por que su vocabulario no deja nada bueno que desear,
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