miércoles, 25 de septiembre de 2013

SEGUNDA CARTA ABIERTA A JUAN MANUEL SANTOS

Señor
JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA
Bogotá DC

Señor Presidente:

Estuve bastante tiempo reflexionando acerca de lo pertinente o no,  de volver sobre este modelo de protesta,  pero son tan graves e insultantes las actuaciones de su señoría,  y es tan catártico escribirle una carta, que finalmente terminé por acceder al hedonismo epistolar (si se me permite esta expresión),  y dirigirle,  con un hondo sentimiento de indignación, esta segunda carta abierta.

Aunque son muchos los asuntos que quisiera comentarle,  voy a concentrarme en dos  temas puntuales de su mediocre gestión al frente del ejecutivo.  El primero de ellos es la alucinante, intrusiva y onerosa campaña publicitaria que ha emprendido usted, desde que en un acto de supremo narcisismo, decidió adoptar el mentiroso eslogan de país “Justo, Moderno y Seguro”.  Éramos muchos y la abuela parió, pues no bastando con la pésima calidad del contenido de medios en este país, nos hemos tenido que calar que 3 de cada 5 comerciales, sean unos institucionales dedicados a “comunicar” una inexistente obra de gobierno.  Sus cuñas no distan mucho de esos inverosímiles spots donde se ofrecen mágicos productos para adelgazar, que todo el mundo sabe que no funcionan.   Así pasa con su gobierno; la inmensa mayoría de los colombianos sabemos que usted no tiene nada que mostrar en materia de resultados y sin embargo se gasta alrededor de 1.6 billones de pesos del presupuesto nacional, en tratar de convencernos de que hoy estamos viviendo en la Noruega latinoamericana. Pero imagínese señor Presidente, así por encimita le cuento que en su seguro país, casi que a diario, los tatucos lanzados y las balas disparadas por los terroristas con los que sus funcionarios comparten mojitos en La Habana,  cobran decenas de vidas inocentes; en su país justo, la grosera y descarada persecución judicial contra sus contradictores políticos toma un tamaño paquidérmico (y no lo digo por su mentor, fue coincidencial el símil) y en su país moderno, bueno, que le puedo decir, su ejecutoria en materia de infraestructura y competitividad,  es tan real  como su compromiso con la verdad. Vamos muy mal, pero usted trata de tapar el sol con un dedo acudiendo a  la masiva compra de micrófonos y plumas. Tamaña suerte tenemos los colombianos…

Señor Presidente, es increíble que una persona de su nivel educativo, pretenda creer que sus gobernados somos estúpidos. Bajo su mandato, Colombia no es más justa, ni más moderna y muchísimo menos, más segura.  Vea señor Santos,   los buenos gobiernos y las buenas obras se comunican solas, casi que de voz a voz; la satisfacción de una sociedad con la obra de sus dirigentes se propaga en el aire, y el ciudadano de a pie, que no por ser pobre es tonto, es completamente generoso a la hora de reconocer los buenos oficios de un gobernante, pero es tan mala la percepción que el ciudadano tiene de su nefasto gobierno, que sus índices de aprobación están al mismo nivel del de los dos grandes fracasos republicanos, Ernesto Samper y Andrés Pastrana. Llegar a esos niveles exige una titánica ineficiencia administrativa y una colosal obstinación política, para hacer justamente todo lo contrario a lo que sus electores le pidieron.  Haberse ganado la animadversión de su pueblo, no sucedió gratis señor Presidente; la corrupción enquistada en el aparato burocrático que usted ha armado con sus innumerables agencias nacionales y altas consejerías, desde donde reparte impúdicamente, lo que se ha dado en llamar “mermelada”,  es completamente visible para la ciudadanía, que bien sabe, que la solución a un problema no consiste en hacer nombramientos. Así que, a pesar de lo agresivo de su campaña, hoy muchos, pero muchos ciudadanos, parafraseándolo a usted, podemos decir, que “el tal gobierno, no existe”. 

Como segundo punto, infinitamente más grave y serio, y que no necesita mayor extensión retórica, es que atendiendo mi deber como colombiano querendón de mi patria, debo señalarle, por si usted no lo ha medido, que ese plan de entrega y claudicación del estado ante el terrorismo, que su señoría ha puesto en marcha, orquestado quizá por cuál de sus diferentes titiriteros, es algo que va a terminar muy mal, o para usted y sus áulicos, o para la patria entera.  Esos “angelitos” con los que usted esta concertando la defenestración de la democracia, nunca, ni en un millón de años, van a ser aceptados por la sociedad como parte integrante de ella, sin antes haber pasado por un serio proceso de purga de sus monstruosos crímenes ante una justicia depurada y ajustada a la realidad internacional. Créame señor Presidente; con ese monumento a la impunidad que están fabricando en  La Habana, están ad portas de sumergir el país en la más horrenda guerra civil.  Esta sociedad jamás va a aceptar que nos entregue olímpicamente a las momias cubanas. Aquí, eso no va a pasar. No tendría el diablo la culpa, sino el que le haría la fiesta.

Está a tiempo de recular, y en un insólito momento de lucidez y nobleza, si es que en su ser moran esos activos, escoger, de los males el menor. Es preferible para todos, que usted termine en los libros de historia como un inepto gobernante más, pues al fin y al cabo la sociedad aún lo cobijara  como lo ha hecho con Samper y Pastrana, a terminar como el traidor que intentó destruir a la democracia más antigua del continente, aborrecido por su nación y ajusticiado por los mismos criminales que hoy son sus aliados.  Señor Presidente Juan Manuel Santos, por favor, conozca la historia y no se condene a repetirla.

Con sentimientos de decepción y tristeza, se suscribe, un ciudadano más

Rodrigo Gallo Lemus
@AlegreBengali


PD: Su asqueante intervención ante la ONU, abogando por la impunidad para sus consentidos terroristas es quizá, el más ruin y servil de sus actos oficiales hasta el día de hoy. Me pareció escuchar al canciller de las Farc

2 comentarios:

  1. Hermosa carta que representa a todas las personas buenas del pais, recapacite señor "presidente" no deje acabar con este bello pueblo Colombiano

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  2. Que palabras tan llenas de amor por la patria por la tolerancia y la construccion de un mejor pais. Pensamientos asi son los que me convencen mas que Alvaro Uribe es el gran colombiano

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