jueves, 3 de octubre de 2013

QUE YO ME VOY PA' LA HABANA



“Que yo me voy pa’ La Habana
Y no vuelvo mas,
 El amor de Carmela
Me va a matar”






Así cantaba magistralmente, décadas atrás, el barranquillero Nelson Pinedo con la memorable Sonora Matancera, y así cantan hoy, al menos la primera línea, una no despreciable cantidad de políticos y funcionarios colombianos, dándole, quizá con intención, quizá sin ella, una condición de legislativo paralelo a la  espuria mesa de negociación con las farc.  Algunos muy intrépidos, como el joven Horacio José Serpa, quien de una sola pincelada, quiso insultar la inteligencia del colombiano, declarando como una “casualidad” su encuentro con el doctor Andrés París; el doctor París, si, así de ese tamaño es la desafiante actitud del joven Serpa.

Pero bellaco sería ponerlo a él solo en descubierto, cuando es completamente claro que el desfile por La Habana, de políticos, y ojo, funcionarios públicos no autorizados por el gobierno,  es de dimensiones insultantes para la sociedad colombiana.  Se amparan ellos, en las evidentes fallas de camber, caster y convergencia de nuestro sistema judicial, que solo hala hacia la izquierda y que no se corregirá con una simple alineación, sino que ameritará una profunda reconstrucción de su chasis en un banco de prueba. Este sesgo judicial,  hace que los entes de control y las altas cortes estén prestísimos a investigar con todo rigor, a quien se haya tomado una fotografía, con el primo hermano de la esposa del músico que tocó en la fiesta de Mancuso o Ernesto Baez, pero hace que sufra de una inexplicable lentitud en iniciar las investigaciones a quienes abiertamente han sido cercanos a las farc, y en el más grave de los casos, a quienes aparecen seriamente vinculados a la estructura organizacional  de ese grupo narcoterrorista.

Entiéndase bien; yo como ciudadano, apoyo la labor de investigación de la parapolítica pues nuestra sociedad debe sacudirse completamente de la nefasta influencia del narcotráfico, venga de donde venga, pero si es, por lo menos oprobioso, que a los visibles líderes de opinión en Colombia y a su sistema judicial, solo les funcione la glándula lacrimal izquierda.  Leemos a diario, columnistas e investigadores, inclusive algunos de ellos,  otrora vinculados formalmente a las mismas estructuras narcoterroristas  que hoy por supuesto protegen desde sus plumas y micrófonos, muy interesados en los temas de parapolítica, pero groseramente ciegos sordomudos ante la infiltración de la radical izquierda armada, bien de fusil, bien de toga,  en la sociedad colombiana.

No es aceptable que los millones de víctimas de los terroristas de las farc y el ELN, vean como por cuenta de la manzanilla y la mermelada, los funcionarios que devengan dinero pagado por los contribuyentes, hagan su descarado desfile por la mesa del mojito, el habano y la sangre, en genuflexa actitud ante los más grandes criminales de la historia republicana.

Espero en Dios, que el cuerpo legislativo que elegiremos en 2014, entienda que no hay una necesidad más imperiosa  de la sociedad colombiana, que la profunda reforma estructural que necesita nuestra, hoy prostituida justicia.  Ese, es el verdadero camino hacia una paz, real, duradera y estable; el sometimiento al imperio de la ley de todos y cada uno de los ciudadanos que habitamos en ésta dolida patria.


Rodrigo Gallo
@AlegreBengali

Ad: Me encantaría que los políticos y funcionarios profarianos “Se fueran pa’ La Habana y no volvieran mas”

Fotografía tomada de Infotur.cu






2 comentarios:

  1. Talentoso amigo Rodrigo, cuando Uribe Centro Democrático asuma las mayorías en Senado y Cámara terminaremos con esta farsa Judicial, Legislativa y Ejecutiva, ése es el temor de Narcoterroristas farc y su adalid Juan Manuel Santos. Votación Masiva significará para ellos despedirse de La Habana y esconderse como viles ratas asesinas. #100PropuestasValle

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  2. Eso esperamos Dr Salazar, el reto es grande y con UCD en el congreso tendremos luz en este camino. Gracias por sus comentarios

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