lunes, 17 de junio de 2013

LOS PROCESOS

Siempre se ha dicho que en el fútbol, las estadísticas son frías, que son solo números y que a la hora del pitazo inicial son once contra once.  Bueno yo diría que realmente son doce contra doce porque la ascendencia de un entrenador sobre su plantel es de importancia suma en el desarrollo del juego.

Considerado lo anterior veamos cifras: 13 títulos de English Premier League, 10 Community Shield, 5 Copas FA, 5 Copas de Escocia, 3 Scottish Premier League, 2 Champions League, 2 Supercopas de Europa, 2 Recopas de Europa, 1 titulo de Primera Division de Escocia, 1 Copa Intercontinental  de Clubes y 1 titulo del Mundial de Clubes  que suman entonces 45 titulos logrados como entrenador en apenas tres clubes y 38 años de carrera, de los cuales,  los últimos 27 los paso en el Manchester United, club con el que logro el trébol en la temporada 1998-1999 (Liga, Copa y Champions League).  Correcto, hablamos de Sir Alexander Chapman Ferguson, nacido en Glasgow (Escocia) el 31 de diciembre de 1941, delantero goleador del Queens Park de Escocia y leyenda viva del fútbol británico en quien el Red Army, por allá en 1986 deposito toda su confianza para llevar al club a una nueva época de gloria anhelada en medio de una larga temporada seca.  

Esta reseña  cortísima de la carrera de Ferguson como entrenador es mi estribo de abordaje al tema de los famosos procesos en los equipos  de fútbol  basados en la continuidad del director técnico y la conformación de una plantilla de jugadores  equilibrada entre las aspiraciones del “profe” y el bolsillo del  “presi”, con el objeto de fortalecer deportivamente el club en un determinado plazo y orientada al cumplimiento de unos objetivos que varían de acuerdo al equipo.  Es claro que en una determinada liga no todos los equipos tienen similares objetivos y así como para unos el único es ser campeones, para otros el abanico puede ser más amplio y apuntarle bien sea a mantener la categoría, a flotar en media tabla y sacar uno o dos jugadores al año o a aspirar a un cupo en competiciones internacionales y en consecuencia de lo propuesto, el cumplimiento o no de los objetivos son los que determinan la duración del técnico en el banco.

Caso concreto lo protagoniza Alexis García que viniendo de un proceso exitoso de seis años con La Equidad logrando el ascenso y un título de Copa Colombia, en tan solo seis meses se chamusco en el Junior de Barranquilla merced a no clasificar a los cuadrangulares finales de la Liga.  Aún cuando muchos dirán que en un club como “tu papa” el no clasificar a cuadrangulares es un fracaso  o que jugar con una filosofía distinta al juego alegre de la costa es repudiado por la hinchada ñera, en mi entender el asunto pasa por el inmediatismo de los dirigentes del Junior que con su chequera solo piensan en quedar campeones hoy y no en construir un club deportivamente fuerte y perdurable en el tiempo que juntando el innegable talento del jugador costeño que generación tras generación entrega verdaderos cracks y el poderío económico del grupo Char podría ser, guardadas (bien guardadas) las proporciones, el Manchester Criollo.

Pero el Junior se debate en un circulo que conforman  El Zurdo López, Julio Comesaña y otro técnico (ponga usted el nombre) candidato al chamusque así gane títulos, que se van rotando la dirección técnica de acuerdo al vaivén de las decisiones de la directiva sin que en por lo menos las tres últimas décadas se consolide un proceso serio.   Es cierto que de 1993 hacia acá ha conseguido seis estrellas pero han sido más producto de brillantes temporadas unitarias que de constancia en la cima del fútbol colombiano como lo demuestran las posiciones antes y después de cada estrella que en el caso de la ultima lograda, en la temporada anterior  termino 15º y en la siguiente 10º. Entonces mi pregunta es ¿Sera que el problema es de DT? Quien ponga en duda la capacidad de Alexis García no conoce de fútbol.  

Creo que el Junior sufre de un mal generalizado en Colombia y que tiene a sus equipos grandes sumidos en la mediocridad y que no es otro que el inmediatismo por los resultados. Nacional, América, Millonarios y Junior se debaten en esa espesa marea cuando deberían siempre merced a su historia estar peleando las mas altas posiciones del torneo colombiano y brindando dignas actuaciones en el contexto suramericano.  Una excepción que confirma la regla es el título de Independiente Santafé en 2012 después de 37 años, logrado gracias a la continuidad en el trabajo del profesor Gutierrez y que se ha mantenido con una soberbia actuación en copa Libertadores y con su favoritismo para campeonar nuevamente en este torneo.

Qué bien le haría al fútbol colombiano una “Manchesterización” de sus equipos. Apostarle más al proceso y menos a la muda de técnicos y jugadores cada que la estación cambia.

Fotografía tomada de www.radioabcstereo997.com

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