jueves, 24 de julio de 2014

LA TEMERIDAD DE GUSTAVO

Columna originalmente publicada en www.laotraesquina.co

Con las declaraciones de Gustavo Petro, se van desnudando las verdaderas intenciones del mal llamado Frente Amplio por la Paz.  Mal llamado, pues corriendo el riesgo de convertirme en repetitivo, no me cansaré de decir que el contubernio armado alrededor de la mesa de diálogos de La Habana, no es otra cosa que un concierto para defenestrar nuestra democracia en favor de la narcoterrorista Farc.

Con su característica soberbia, ensalzada por su condición de intocable, el Alcalde Petro opina sin sonrojo, que lo que hay que hacer con los integrantes de la Bacrim- Farc es convertirlos de un plumazo en soldados de la patria, y a los soldados de la patria hay que darles la baja para conformar con ellos una Policía Cívica.  Palabras más palabras menos, no solo considera el ex terrorista indultado Gustavo Petro, que a los narcoterroristas más sanguinarios de la historia de la humanidad, no hay que exigirles la entrega de sus armas, sino que además debemos entregarles las armas de la República. De ese nivel de temeridad y perversión, son sus declaraciones.   

Y no contento con ello, nuevamente reta a la institucionalidad colombiana, al participar abiertamente en política, contraviniendo la norma que expresamente les prohíbe a los funcionarios tal conducta.  Que peligro constituye para una sociedad democrática, que  un hombre, a quien producto de un profundo e irrepetible error, se le permitió participar en política después de haber hecho parte de una banda criminal que intentó acabar con la democracia como fue el M-19, hoy tome ese regalo que le otorgo la sociedad y lo convierta atrabiliariamente en una patente de corso, con la complaciente mirada de quienes deberían ponerle coto a esta irregular situación.

Por obvias razones, y atendiendo a su condición de tramposo tahúr, el Presidente Juan Manuel Santos ha hecho una inverosímil simbiosis con Petro. Tú me apoyas, yo me hago el ciego. Tú orientas tu grey a votar por mí y yo te protejo.  En el medio de ese irresponsable y penoso acuerdo entre corsarios, queda la ciudad de Bogotá sin dolientes y la República de Colombia con unos potenciados verdugos. La amenaza no es poca cosa; hoy vemos bajo la carpa de la infamia, que la mermelada ha logrado poner hombro con hombro a otrora, mortales enemigos. Claudia López votando por quien hasta hace poco consideraba como un ladrón y corrupto politiquero. Iván Cepeda apoyando a quien consideraba como un representante de la oligarquía de ultraderecha. Los hermanos Galán, propugnando por la impunidad para el narcoterrorismo que asesinó a su padre. Piedad Córdoba aprovechando perversamente todo apoyo que pueda conseguir para sus prohijados camaradas. Samper; bueno, Samper en lo suyo, pervirtiendo el estado desde su interior como lo ha hecho desde hace mas de 20 años, cada que ha tenido la oportunidad.

Podríamos llenar cuartillas enumerando las cosas que pasan en la carpa de la infamia, pero creo que ya está suficientemente ilustrado lo que allí ocurre.  Estas declaraciones de Gustavo Petro no pueden tomarse a la ligera, ni considerarse como torpes o fantasiosas. No cometamos ese error. Esas declaraciones son el culmen del cinismo. Nos están diciendo a los  colombianos, que no importa que estemos en desacuerdo, pues ellos tienen el poder y van a hacer lo que les plazca, aún si eso significa pasar por encima de toda una sociedad.  En sus manos y en su voto está el convertirse en cómplice de Gustavo Petro, Juan Manuel Santos y las Farc, o la posibilidad de convertirse en unos de los millones de salvadores de la patria. Usted elige, después tendrá que sufrir o  disfrutar las consecuencias de sus actos.

Rodrigo Gallo
@AlegreBengali

Ad: Esperamos que la Procuraduría General de la Nación, investigue a Gustavo Petro por participación indebida en política. A Dios gracias, Colombia cuenta con un Procurador independiente y capaz.

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