Y se prendió el ventilador Rodríguez, lo cual debe tener
cuando menos, preocupado a Ernesto Samper que aunque tiene muy bien
posicionadas sus fichas en el gobierno actual, sabe que la reactivación del
escándalo conocido como el proceso 8.000, puede llegar a tener esta vez resonancia en el aparato judicial de
Estados Unidos, y sabe también que el traidor presidente que hoy lo prohija,
puede perfectamente asestarle una de sus famosas y subrepticias puñaladas, si
es que sus intereses así se lo indican.
Las recientes declaraciones de William Rodríguez Abadía
vuelven a traer a colación las innumerables perversiones cometidas por el Samperismo,
el Cartel de Cali y sus aliados políticos a la hora de llevar y sostener a
Ernesto Samper en la primera dignidad de la República. Cuenta el hijo de Miguel Rodríguez Orejuela,
cómo financiaron la campaña presidencial, cómo su organización criminal se
reunió con el alfil samperista Horacio Serpa, cómo repartieron dádivas en el
Congreso de la República para lograr la absolución de Samper en la Comisión de Acusaciones
de la Cámara de Representantes. Pero, así mismo y en la misma declaración,
deslinda al Cartel de Cali de participación alguna en el magnicidio del gran
Álvaro Gómez Hurtado dejando el manto de la duda tendido solamente sobre el
tenebroso gobierno Samper. Hasta ahí
nada nuevo, como tampoco son novedad las razones que esgrime Rodríguez Abadía
para este apoyo financiero y logístico. Es claro que si apoyaron esa aspiración
presidencial era porque una vez en el poder, Samper y sus esbirros se
dedicarían a crear un escenario legal y político que permitiera su reinserción
a la sociedad con irrisorias penas, pero, sobre todo, con el blindaje de sus
fortunas que es, en últimas,el máximo interés del ilegal cuando ve que el poder
político no es factible. Tampoco es
novedad cómo cuenta que al final, el Cartel
de Cali es traicionado por Samper, como enfáticamente reconoce en su
intervención. Esto viene siendo algo así como llover sobre mojado.
Lo verdaderamente importante de estas declaraciones, es que
se dan en el justo momento en que el desprestigiado y moribundo Partido Liberal
se quiere jugar su reencauche ayudado por el presidente Santos y depositado en
cabeza, vea usted, del seriamente cuestionado Horacio Serpa, queriéndose
presentar como la dignificación de un legislativo que ellos mismos macularon
groseramente cuando lo embadurnaron de dinero mal habido logrando la vergonzosa
absolución del presidente Samper por parte del también seriamente salpicado de
escándalo, Heyne Mogollón. Y se dan estas
declaraciones cuando el liberalismo juega una baza importante, llevando al
también samperista Juan Fernando Cristo a la presidencia del Congreso para
tener un tanto de manejo político en el mismo.
Sin pretender entrar
en un análisis profundo de la situación y solamente acudiendo al ojo de buen
cubero, creo que el señor William Rodríguez Abadía ha presionado el botón
correcto para impedir que estos corruptos personajes tengan oportunidad alguna
de revivir su protagonismo político, y menos aún, cuando presentan sus
aspiraciones como la artillería de batalla para detener el firme y seguro paso
del Centro Democrático dirigido por el presidente Uribe hacia la conquista de
una significativa y poderosa mayoría en
Senado y Cámara.
Vistas así las cosas, creo que si el Partido Liberal
presenta como sus puntas de lanza a Horacio Serpa -escudero del elefante- y a Simón Gaviria -el poco lector hijo del
presidente que se arrodilló a Pablo Escobar- para su reconquista electoral,
debe ir pensando en “recojerse” como dirían coloquialmente los costeños, porque
aunque es claro que Horacio Serpa sí va a llegar al Senado, su margen de maniobra va a ser bastante
limitado al no tener una bancada que lo respalde.
No sé si este país sea tan afortunado como
para que las declaraciones dadas por el señor Rodríguez Abadía lleven a una
investigación que concluya con la caída de todo el peso de la ley sobre estos nefastos
y felones paquidermos, pero de lo que sí estoy seguro es que
en buena hora pueden prevenir a los infaltables y desmemoriados incautos a
quienes pretende conquistar Serpa batiendo sus enormes bigotes llenos de
corrupción y por lo menos, puede prender
las alarmas sobre lo que sucedería al país si estos infames sujetos llegasen a
ostentar nuevamente poder político. Dios nos libre.
Rodrigo Gallo
@AlegreBengali
Ad: Pensar
en una reunión de Juan Manuel Santos con Ernesto Samper, me hace recordar la
figura de dos cordiales traidores que se dan la mano, pero cada uno conserva la espalda apoyada en una pared de la sala.
Fotografia tomada de www.lafm.com.co
La escena final lo resume todo: Dos Traicioneros de marca mayor urdiendo sus tramas, pero cada uno recostado en la pared !!!
ResponderEliminarMuy apropiada la imagen de los dos traidores Samper y Santos, cuidándose las espaldas junto con un Horacio Serpa y el senador Cristo, deben estar pensando seriamente en lo que puede pasar por cuenta de estas declaraciones del hijo del capo, no dudo que el cartel tienen las pruebas listas para mostrarlas en el momento apropiado y será el fin político de todos estos corruptos que entregaron el país a las mafias.
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